Marie Gouze (1748-1793), conocida por su seudónimo Olympe de Gouges
Nacida en Montauban, Francia, en una familia humilde, su padre era carnicero y su madre sirvienta. Se casó joven, enviudó pronto y se mudó a París, adoptando su seudónimo para iniciar una carrera literaria y política, rechazando la idea del matrimonio como una "tumba".
Escritora y activista
francesa, figura pionera del feminismo y la abolición de la esclavitud, famosa
por su Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana (1791), que
exigía la igualdad de derechos para las mujeres durante la Revolución Francesa.
Sus ideas radicales y su postura política la enfrentaron con los jacobinos.
Fue arrestada y
juzgada por conspiración contra la República, siendo condenada y guillotinada
el 3 de noviembre de 1793, convirtiéndose en una de las pocas mujeres
ejecutadas por sus escritos políticos.
Escribió obras de
teatro, como L'esclavage des Nègres, que criticaba la esclavitud, y se
involucró en la causa política.
Con la Revolución, su
obra pudo por fin ser representada en la Comédie Française. A pesar de las
presiones y amenazas del lobby colonial, todavía muy influyente, Olympe de
Gouges mantuvo una intensa actividad a favor de la abolición de la esclavitud.
En 1788 publicó el ensayo Réflexions sur les hommes nègres (Reflexiones sobre
los hombres negros) que le abrió las puertas del "Club des amis des noirs"
(Club de los amigos de los negros) del que fue miembro. En 1790 escribió otra
obra sobre el mismo tema, Le marché des Noirs (El mercado de los negros). Los
principales dirigentes del movimiento abolicionista, el abate Grégoire y el
diputado girondino Brissot, dejaron constancia en sus escritos de la admiración
que sentían por Olympe de Gouges.
Durante la Revolución
Francesa, defendió una monarquía moderada y abogó por reformas sociales, como
el divorcio y los derechos de los niños.
En 1788, el Periódico
general de Francia publicó dos de sus folletos políticos, tratando uno de ellos
de su proyecto de impuesto patriótico que desarrollará más tarde en su famosa
Carta al pueblo (Lettre au Peuple). El segundo dibujaba un amplio programa de
reformas sociales. Estos escritos fueron seguidos de folletos que dirigía
periódicamente a los representantes de las tres primeras legislaturas de la
Revolución, a los clubes patrióticos y a diversas personalidades como Mirabeau,
La Fayette y Necker a los que admiraba. Se calcula que fueron cerca de 30
panfletos. Fundó varias sociedades fraternas para ambos sexos.
En 1791 escribió su
famosa Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana que comenzaba con
las siguientes palabras:
Hombre, ¿eres capaz
de ser justo? Una mujer te hace esta pregunta.
En la línea de
Montesquieu, defendió la separación de poderes. Apoyó en un principio la
monarquía constitucional, pero se adhirió rápidamente a la causa republicana y
se opuso a la condena a muerte de Luis XVI en 1793. Tomó partido por los
girondinos y advirtió sobre los riesgos de dictadura criticando duramente la
política de Robespierre y Marat. Denunció también la creación del Comité de
Salvación Pública.
Su defensa de los
girondinos, después de que estos fueran eliminados de la escena política en
junio de 1793, le valió ser detenida en agosto de 1793 bajo la acusación de ser
la autora de un panfleto a favor de estos. Enferma por culpa de una herida que
se había infectado, fue transferida a una enfermería carcelaria. Para que su
detención le fuera más soportable, empeñó sus joyas en el monte de piedad
consiguiendo así que se la trasladara a una pensión burguesa donde se recluía a
los detenidos enfermos de la alta sociedad. Olympe de Gouges reclamó sin
descanso que se la juzgara para poder defenderse de las acusaciones que pesaban
sobre ella, y evitar así el expeditivo tribunal revolucionario. Con este fin,
compuso dos panfletos que logró sacar de su lugar de reclusión y que tuvieron
una amplia difusión, "Olympe de Gouges en el Tribunal revolucionario"
y "Una patriota perseguida". Fueron sus últimos textos.
La autora fue
duramente criticada por sus contemporáneos, nadie se lo puso fácil. A pesar de
su pensamiento moderado y girondino, fue tachada en numerosas ocasiones de
“fanática”, “insensata” o incluso “vendida del gobierno”. Algunos decían que no
sabía ni leer ni escribir. Los autores del “Pequeño almanaque de las grandes mujeres”
dudaban de su capacidad para componer en 24 horas un escrito de cualquier
asunto, y Lairtullier define su vida literaria como “una serie de disgustos y
contratiempos, mezclados con cortísimos instantes de gloria.
Olympe pasó un período
de tres meses en la cárcel de Saint-Germain des Près, donde enfermó y resistió
en muy malas condiciones. Incluso presa continuó su actividad política,
emitiendo folletos al exterior. Tras ello, la trasladaron a la Conciergerie el
día de su juicio, donde ni siquiera tuvo un abogado.
En 1791, publicó su
obra cumbre, la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, en
respuesta a la declaración masculina, exigiendo plena igualdad legal y
política.
Fundó la Société
populaire de femmes y firmaba sus escritos como "ciudadana" para
enfatizar su activismo político.
Es considerada una de
las primeras feministas y una figura clave en la lucha por los derechos humanos
y de las mujeres, siendo homenajeada en Francia con calles y edificios
públicos.
La Declaración de los
derechos de la mujer y la ciudadana fue publicada en el año 1791 con el
objetivo de que fuese decretada por la Asamblea Nacional Constituyente.
Ahí es donde fue
condenada a subir al cadalso por pretender ser “hombre de Estado”, atentar
contra la República y renegar de su propio sexo.
El 2 de noviembre de
1793, 48 horas después de que fueran ejecutados sus amigos girondinos, Olympe
fue llevada ante el tribunal revolucionario sin poder disponer de abogado. Se
defendió con valor e inteligencia en un juicio sumario que la condenó a muerte
por haber defendido un estado federado, de acuerdo con los principios
girondinos. Fue guillotinada al día siguiente, el 3 de noviembre de 1793.
Según la declaración de un inspector de
la policía y el periódico
contrarrevolucionario Le Journal del editor Perlet, Olympe de Gouges subió al cadalso con valor
y dignidad, aunque el hijo del verdugo, Henri Sanson, y otros testimonios que
recogió el historiador Jules Michelet afirman lo contrario.
El único hijo de
Olympe de Gouges, Pierre Aubry, renegó de ella públicamente poco después de su
ejecución, por temor a ser detenido.
Fuente:
Wikipedia
https://es.wikipedia.org › wiki › Olympe_de_Gouges
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